Respuesta
Dichoso zagalejo, por aquel verde valle bajaron tus amores, bajaron a buscarte. Cogiendo flores iba, y con la voz süave que envidian los jilgueros no cesa de llamarte. Pues corre, no la aflijas. ¡Ay!, corre, no te tardes. ¡Ay!, corre, que te espera debajo de aquel sauce.
Juan Meléndez Valdés
Versión de Luis Salas a partir de la reproducción digital de la Biblioteca Virtual Cervantes del manuscrito 19.603 (Autógrafo de Meléndez Valdés) de la Biblioteca Nacional de España (Madrid).