ODA I
  DE MIS CANTARES

Tras una mariposa,
cual zagalejo simple,
corriendo por el valle
la senda a perder vine.
Recosteme cansado,
y un sueño tan felice
me asaltó que aun gozoso
mi labio lo repite.
Cual otros dos zagales
de belleza increíble

Baco y Amor se llegan
a mí con paso libre;
Amor un dulce tiro
riendo me despide,
y entrambas sienes Baco
de pámpanos me ciñe.
Besáronme en la boca
después y así apacibles
con voz muy más suave
que el céfiro me dicen:
«Tú de las roncas armas
ni oirás el son terrible,
ni en mal seguro leño
bramar las crudas sirtes.
La paz y los amores
te harán, Batilo, insigne;
y de Cupido y Baco
serás el blando cisne».


Juan Meléndez Valdés



   Odas Anacreónticas    
Versión manuscrito autógrafo Meléndez Valdés
Facsímil Autógrafo de Meléndez Valdés. Ms. 19.603 de la Biblioteca Nacional

Incluido en Universitat Jaume I. Edición de Maria Albiol y Mayte Llidó.

Juan Meléndez Valdés