Caricia ajena
Exhalación clara que anhelas a no perturbar un temblor por iluminar si desvelas, por dormir si enciendes amor.
Desde el hombro donde reposas, caricia ajena, ¿cómo puedes regar todavía mercedes en complacencias azarosas?
Tu fidelidad sobrenada en vaga espuma de rubor, y te vuelves toda entregada y regalas, desperdiciada, los ojos cargados de amor.
Alfonso Reyes
Incluido en Huellas (1922) - Constancia poética (1959). I. Repaso poético [1906-1958]. 2 : 1913-1924.