IV. PIEDAD
¡No porque está callada y ya no te responde, la motejes; no porque yace helada, severa, inmóvil, rígida, la huyas; no porque está tendida y no puede seguirte ya, la dejes; no porque está perdida para siempre jamás, la sustituyas!
Julio 9 de 1912Amado Nervo
Incluido en Poesías completas. Amado Nervo. Colección la Divina Locura. Editorial Teorema. Barcelona. 1982.
Y en Obras completas, Madrid, Aguilar, 1972 (Los Grandes Clásicos).