|
LA PUERTA Por esa puerta huyó, diciendo: «¡Nunca!»
Cada vez que el impulso de la brisa,
Desde mi mesa de trabajo veo
¿Por cuánto tiempo, solitario, esquivo
¿Cuándo habrán de temblar esos cristales
¡Oh, Señor!, ya la pálida está alerta:
¡Oh, Señor, haz que se abra al fin la puerta
...¡Por esa puerta ha de volver un día! |
![]() Amado Nervo |
|
|
Incluido en Poesía Mexicana Amorosa. Antología. Grupo Editorial Tomo S.A. de C.V. México D.F. 2005.
Incluido en Poesías completas. Amado Nervo. Colección la Divina Locura. Editorial Teorema. Barcelona. 1982.

Y en Obras completas, Madrid, Aguilar, 1972 (Los Grandes Clásicos).